Ten cuidado con lo que piensas! No sea que se te cumpla

En un mundo donde la vorágine de actividades y la constante información ocupan nuestras vidas, es crucial prestar atención a un aspecto poco mencionado en medios y redes: la intención.


Seguro has oído la frase: “Ten cuidado con lo que deseas, no vaya a ser que se te cumpla”. Aunque puede parecer una expresión casual, existen fundamentos profundos detrás de ella que merecen ser explorados.


Investigadores han dedicado tiempo a estudiar estas expresiones, descubriendo que están arraigadas en una base sólida.


La intención, esa fuerza impulsora que nos guía en la toma de decisiones y la realización de metas, tiene un impacto en el cumplimiento de nuestros deseos.


Si deseo alcanzar una meta académica, mi intención me impulsa a prepararme y seguir un camino. Sin embargo, la intención va más allá: creer en ese deseo puede facilitar su logro.


La investigación moderna sostiene que los pensamientos enfocados tienen la capacidad de influir en objetos inanimados y seres vivos. Tu intención puede afectar el crecimiento de organismos, desde bacterias hasta seres humanos.


Algunos investigadores demuestran que ciertos pensamientos dirigidos pueden influir en eventos aparentemente aleatorios, como el caso de las apuestas en casinos.


Los resultados se han manifestado en diversos campos, desde el crecimiento celular hasta la producción agrícola. En un curioso giro, estas prácticas de intención también pueden influir negativamente en el desarrollo, como retrasar el crecimiento por motivos económicos.


Desde tiempos ancestrales, la intención se ha asociado con la curación. Un estudio con pacientes de VIH demostró que intervenciones de sanadores alternativos, sin relación religiosa, llevaron a recuperaciones notables.


Otro estudio sobre sanación a distancia mostró que la afinidad entre sanador y paciente influyó en la recuperación.


La intención es una elección, un deseo que puede marcar la diferencia en la manifestación de la realidad. Cargar nuestros deseos y elecciones con intención es fundamental para comprender el proceso de manifestación consciente.


Es a través de la intención que la materia se comporta y se manifiesta en lo que conocemos como realidad.


Así, mientras mantenemos una intención clara en nuestros deseos y elecciones, elevamos nuestro nivel vibracional. Pero, es importante recordar: “Todo lo puedes, pero no todo te conviene“.


La intención puede ser poderosa tanto para el bien como para el mal. Por ello, al desear, incluyamos el pensamiento de buscar lo mejor para nosotros y para los demás.


En la búsqueda de resolver situaciones y manifestar nuestros deseos, nuestra palabra debe llevar la mejor intención. Como se dice en Mateo 11:23: “Lo que pronuncies con tu boca y creas en tu corazón, se cumplirá“.


Namasté

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