Cómo cambiar el “TENGO QUE” por el “QUIERO”

En nuestros días, la velocidad y la urgencia se han vuelto la norma. Desde el momento en que nos despertamos, nuestras mentes giran en torno a la lista interminable de “tengo que hacer esto” y “tengo que hacer aquello”.


Desafortunadamente, en este ajetreo constante, a menudo olvidamos una parte esencial de nuestras vidas: nosotros mismos.


Dedicamos nuestra energía a sobrevivir en lugar de permitirnos el lujo de pensar en lo que deseamos. Dejamos de lado nuestras aspiraciones personales, nuestras pasiones y nuestros anhelos, para sumergirnos en una rutina de obligaciones.


Este constante “tengo que” se contrapone al “quiero, porque me lo merezco”.


La supervivencia y las responsabilidades cotidianas se interponen en nuestro camino, dificultando la búsqueda de la satisfacción y la autorrealización.


A medida que esta rutina agotadora persiste, se pueden desarrollar condiciones como: ansiedad crónica y estrés , que parecen no dar tregua.


Cuando nos encontramos en este estado, entramos en un modo de alerta constante, lo que nos lleva a un enfoque en la mera supervivencia, con poco espacio para conectar con nosotros mismos. 


Es en estos momentos cuando comenzamos a experimentar síntomas físicos, como hormigueo en las manos, falta de aire, agobio y dolores corporales. Estos síntomas son señales claras de que el cuerpo está hablando, expresando lo que la boca calla.


Las emociones tienen un impacto profundo en nuestra salud física y mental, ya que activan, tanto el sistema nervioso simpático (que nos induce a la ira), como el sistema parasimpático (que nos brinda serenidad).


El estrés, vinculado al sistema nervioso simpático, y su generación de la hormona cortisol, puede ser perjudicial para nuestros órganos y nuestro bienestar general.


Para restaurar el equilibrio, es vital aprender a desconectar del modo de alerta y activar el sistema parasimpático. Esto requiere tiempo y espacio en nuestras vidas diarias.


A menudo, necesitamos pausas, ya sea un fin de semana o días alejados del ruido constante de la vida moderna, para reflexionar sobre lo que realmente deseamos.


Durante estos momentos de pausa, podemos preguntarnos: ¿Qué quiero para mi vida? ¿Estoy satisfecho/a con mi dirección actual? ¿Hay algo que me inquieta y que evito enfrentar por miedo?


Comenzar a amar nuestra vida implica prestarle atención y estar presentes en cada momento.


Requiere darnos espacio para escuchar y sentir nuestras emociones y nuestras necesidades.


Para lograrlo, es fundamental encontrar momentos durante el día para desconectar, ya sea mediante la práctica de la meditación, la respiración consciente o simplemente deteniéndonos a apreciar el peso de nuestro cuerpo y la experiencia presente.


Si te encuentras lidiando con emociones como el miedo y la ansiedad, te invito a realizar el siguiente ejercicio:


Busca un lugar tranquilo y seguro. Siéntate cómodamente con el pecho abierto.


Conéctate con el presente, siente el peso de tu cuerpo aquí y ahora.


Lleva tu atención a tu abdomen, imagínalo como un hermoso paisaje abierto, con aire tranquilo que se desplaza suavemente.


Respira libremente, a tu propio ritmo.


Es posible que surjan emociones como la congoja o las ganas de llorar; permite que fluyan, abre tu alma y permíteles limpiar cada rincón de tus células.


Cuando estas emociones lleguen a tu garganta, abre la boca y emite un sonido de liberación.


Continúa respirando con normalidad.


Reconoce que estas emociones forman parte de ti y que al reconocerlas, estás dando el primer paso para restaurar tu equilibrio vital.


Finalmente, visualiza un haz de luz azul ingresando por tu cabeza, iluminando cada partícula de tu Ser y recorriendo tu columna vertebral desde el

Chakra 7 hasta el Chakra 1, revitalizando toda tu existencia.


Comienza por reconocerte, escucharte y sentirte.


Este es el camino hacia el amor propio y la paz interior que todos merecemos.


Namasté.

9 comentarios en “Cómo cambiar el “TENGO QUE” por el “QUIERO””

  1. Agradecer por hacerme reflexionar que quiero para mi vida, estoy satisfecha con mi direction actual?
    Realizar mis meditaciones conscientemente. Asi activar mi sistema parasimpático. Sin permitir que las acciones de mi hijo me afecte.

  2. Muchas gracias por ensenarnos y ayudarnos. El ejercicio para la ansiedad nos ayuda a aceptar y dejar fluir nuestras emociones. Gracias. Realmente su video y la información escrita excelente ayuda para compartir.
    Gracias doy por que son clases de amor a la salud espiritual humana y tambien por ser gratuitas. Gracias.

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